martes, 10 de mayo de 2011

El destino

Cuando vemos o parecemos, no es sino un sueño dentro de un sueño.
El destino es el mejor mecanismo de defensa. Ofrece el consuelo de que existe un orden en el universo y ahorra mucho tiempo y esfuerzo explicando lo inexplicable, sobre todo a uno mismo. Creo que estoy dejando de ser una escéptica para convertirme gradualmente en una creyente. Sin duda era mucho más fácil, y lo que es más importante todavía, me resulta más ventajoso. Creo porque tengo que hacerlo.

Ensayos generales

¿Cómo saber si no es más que una fantasía o un sueño absurdo, un delirio producto de tu mente? No hay ensayos generales en la vida y aún menos en el amor. De eso sí que tengo ya la certeza.

Yo

En el mundo yo era sólo una persona más, pero anhelaba ser el mundo para una persona.
Que pase lo que tenga que pasar. Creer en ello puede ser bueno y no tan bueno. Puede servir de consuelo cuando nos cuesta asimilar o dar explicación a un suceso. Pero también puede desposeernos por completo de toda voluntad, pues nos exime de responsabilidad. Si todo sale a pedir de boca, entonces el empeño para conseguirlo habrá sido inútil porque lo que fuera tenía que pasar de todas formas, con o sin nuestra intervención.
Trato de decidir si tengo más fe en mí que en el destino.

Cómo será

Que hablen mal de uno es horrible, pero peor es que no lo hagan en absoluto.
Nunca piensas que te pueda pasar a ti. Piensas cómo será. La das vueltas una y otra vez, alterando el escenario un poco en cada ocasión, pero en el fonde no crees que te vaya a pasar nunca, porque siempre es a otro a quien le sucede, no a ti.

El don

¿Seré tan majestuosa como el águila?¿Volaré tan alto como un alcón? Quién sabe. Sólo algunas personas. y muy pocas, poseemos ese don. El don de vivir los sueños día a día, como si fueran reales, como si no fueran abstractos. De ver lo que nadie ha visto jamás. De ver bajo las pieles de los demás. De sentir el abrazo del aire tan fuerte como si quisiera tirarnos al fuego. De ver el fuego un símbolo de hermosura. De sentir al roce de una gota de agua como si te funideras con ella. De tocar la tierra y sentir el latido de la naturaleza.
Pocas personas tienen dicho don. Un don precioso, que todos deberían disfrutar, pero no todos tienen el aura tan pura como para saberlo.
Y es que, había una vista preciosa en aquella islita rodeada del mar de la vida, pero nadie la podía ver porque todos decían "¡mírame, mírame!". Los humanos hemos cometidos muchos errores y hemos sido muy crueles. Pero hoy no. Hoy es la hora de cambiar.

¿Qué es la poesía?

La poesía es fuego derramado entre líneas. Es la voz de los que están amordazados. Es el corazón de una paloma blanca. Es el candor de mono gatito. Es el lenguaje del aura.
La poesía es veneno desmayado, débil y fuerte a la vez. Es el escrito que transmite la palabra huelga. Son versos olvidados entre cientos de canciones. Son rimas que versifican la versión pura de nosotros. Son cientos de mentiras entre miles de verdades.
Son palabras que significan lo que somos.
La poesía es alguien con quien contar en malos momentos. Fonética olvidada en la noche de los tiempos.
La poesía es lo que te sale del alma cuando no lalías. Son buenos y malos momentos para el recuerdo. Es lo que vomitamos en las noches de juerga.
La poesía es lo que escupen mis labios cuando tengo miedo. Es el odio que tenemos contra la sociedad. Es el corazón en un puño. Es poder. Es lo que siento cuando no hay soledad.

Soy feliz

No tengo lo que quiero pero quiero lo que tengo. Puede que no sea la mejor chica del mundo, ni la más guapa, ni mis notas sean las mejores... Pero soy feliz como puedo. Tengo mis días malos y mis días buenos, aunque los malos superen a los buenos soy feliz. Tengo más defectos que atributos, pero soy feliz. Me paso más días en mi cuarto sola que con gente, pero soy feliz. No sé por qué lo soy. Puede que me niegue a ser ignorante, o que directamente sea idiota. Pero creo que soy feliz por joder. Por joder a los que me hacen daño día a día, porque no voy a permitir que me pisoteen, porque no pienso dejarme vencer tan fácilmente. Puedo que no sea lo suficientemente feliz, pero lo soy. Tengo a la gente que de verdad me aprecia a mi lado, mi fé que me da fuerzas cada día, y la esperanza de que algún día sea lo feliz que creo que me merezco. No sería mucho, pero sería más que esta miseria. Pero ante todo soy feliz.