miércoles, 11 de mayo de 2011

De nada

Un amor y nada más.
Encontraré primera vez.
Más allá de las montañas.
Al viento le llamaré.

Un rocecito de nada.
Sonrisa me levanta.
Así todo el día.
Tarareando sobre hadas.

Sólo digo la primera letra.
A. Digo la última.
S. Y déjenme en paz.

Villa Marina

¿Porqué escribí esto?

Pasaporte a Villa Marina.
Donde la plata refinan.
Calladitas dos sirenitas.
En la plaza mayor.

Si un día

Si un día llamara.
Mi corazón a la puerta de.
Dudo que contestara.
Si ese hombre no es él.
Si por amor matara.
Dos amantes a la vez.
Con que uno dudara.
Nos veremos otra vez.
Si el amor regresara.
Seguro no sería usted.
Yo un amor escondiera.
Tras la puerta en mi pared.
Si una montaña escalara.
Yo no me enfadaré.
Si impresionarme intentara.
No puede compararse con él.
Estoy enamorada.
De ti no, sino de él.

Cabrona

Porqué tanta maldad.
A qué tanto dolor.
Si todo se soluciona
tirándote por el balcón.
Es muy fácil de resolver.
Tiene fácil solución.
Esa arpía impía.
Dónde está su corazón.
Todos los chicos intenta llevarse.
Nunca encuentra amor.
Se aprovecha de los demás.
Se encierra en su caparazón.
Tan fea, tan horrenda.
Nunca tiene la razón.
¿Te crees guapa, corazón?
No me dejan enjaularte
como un perro, por Dios.

Yainthiat y el templo de Astarte NOVELITA

Voy a ir escribiendo en esta sección las páginas de una novela en la que estoy totalmente volcada, Yainthiat y el templo de Astarte.
Por si os interesa:

Esta historia se centra en la Francia medieval, en un pueblito llamado Kraftnor, en París. Yainthiat es una hija de pobres agricultores del palacio de su gobernador Víctor II de Kraftnor. Ella es una chica risueña, soñadora... Pero triste. Triste porque sus padres no le dejan conseguir su sueño: Convertirse en la mejor arquera de toda Francia. Ellos quieren que siga con su deber y cuidar los campos del gobernador para vivir más o menos bien. Pero eso no es vida para ella. Así que emprenderá una aventura con distintos personajes que aparecerán en su camino para llegar al templo de Astarte, en Toulousse, donde demostrará su valentía para luchar contra los pueblos enemigos de su nación y que los libros de historia recuerden su nombre como Yainthiat la Arquera.

Eso que acabáis de leer es un resumencito de lo que vivirá Yainthiat en mi novela. Lo que quiero decir escribiéndola, es que los sueños no se pueden abandonar, que no vienen solos, hay que luchar; que el poder de la amistad es el más poderoso de los dones; que las guerras no son nada bonitas; que no hay nadie por encima de nosotros, ni tampoco por debajo; que el dinero no lo es todo.
Yainthiat se parece un poco a mí, y sus amigos y enemigos se basarán en mis conocidos.

martes, 10 de mayo de 2011

Identificación

Identifícate. Yo no sé muy bien quién soy en realidad, ni antes ni menos ahora. Pero sé muy bien quién quiero ser. El caso es que, en el instituto, a nadie le interesa saber quién eres, sino más bien quién no eres. Es mucho más fácil clasificarte y encasillarte de ese modo. A mí me habían encasillado bajo el epígrafe "Nadie", pero eso estña a punto de cambiar si me dejan. Estoy dispuesta a ver el mundo a través de otros ojos. De todos, salvo los míos.

El futuro

Un fantasma es alguien que no lo ha logrado.
El tiempo dirá. El pasado carecía ya de importancia -una puerta cerrada-, salvo por el hecho de que había sido éste el que la condujo al presente. El presente era terriblemente incierto, un lugar de temores y dudas, inquietante. Pero el futuro estaba allí para despejar aquellos temores y hacer soportables pasado y presente. El futuro era el lugar donde yo tenía depositados todos mis sueños y esperanzas. Y ahora el futuro está totalmente fuera de mi alcanze.