sábado, 21 de mayo de 2011

me voy

Adios, me voy, No me gusta estar en donde no me quieren. Me iré a otro instituto y os borrare a todos del tuenti, me desetiqetare d todas vuestras fotos. Sera como si jamas hubiese existido. Prefiero estar sola a rodearme de gente que no me quiere. Me voy del instituto y de vuestras vidas y os aseguro que jamas volvereis a verme porque no soltare prenda de donde ire. Algunos estareis alegrandoos ahora mismo.
Y me da lastima porque ai gente buena, como lule, laura, carmen, maria, carolina... pero me voy porque ai muy poca, y el resto me odia. Intento ser una buena delegada, que esteis a gusto en la clase y todo eso, pero no me dejais ni intentarlo.
Y gracias, gracias a todos, porque entre todos me habeis demostrado que 10 años d amistad valen una mierda, que la amistad es una mierda, que soy una mierda, y que la intencion no cuenta para nada.
Asi que bueno, adios. Me voy. Y se que en la despedida voy a llorar, y os vais a reir de mi, pero ya no aguanto mas... Ojala jamas hubiese nacido...

viernes, 13 de mayo de 2011

Nombre de los personajes

Protagonista - Yainthiat Lafige
Amiga - Silvana Var Der Branch
Amigo - Klaus Haughtenn
Madre - Nelliathat Fondain
Padre - Ginuwine Lafige
Sacerdote - Nöel Métieu
Sacerdotisa - Lissandra Van Tassel
Vecina - Chloé Vandaire
Conejo - Fluffy
Yegua - Delicia
Atalaya Este - Andrés Térriere
Monje - Alexander Van Garret
Pueblo - Kraftnor
Gobernador - Víctor II de Kraftnor
Rey de Francia - 
Pueblo 2º - Lafee
Gobernadora - Lucia Claudia Neffret
Guardia - Cythera Marvin
Otro guardia - Homero Wallz
Atalaya Norte Pueblo 2º - Trasto LaVert
Entrenadora protagonista - Rosana Sterter
Comerciante de armas - Noelia Molina
Comerciante de armaduras - Sandra Saah' ret Slyntrat
Niña pequeña - Patricia Stratan


Que, ¿me he currado los nombres o no?¿Eh?

miércoles, 11 de mayo de 2011

Capítulo 1

Yo estaba tan relajada tirada bajo ese roble pensando en mi vida, mis sueños, mis sensaciones. Sentía la cálida brisa mañanera de los veranos rozando mi piel. Sólo en ese lugar me sentía libre, me sentía Yainthiat.
Allí me olvidaba de los huertos, de gobernadores, de mi madre Nelliathat, de mi padre Ginuwine, de Víctor II de Kraftnor.
Ese roble era muy antiguo. Estaba colocado encima de una colina, a las afueras de las murallas de mi pueblo, Kraftnor, en París. Veía al atalaya del Este, las nubes, cada una con distinta forma, la verde hierba, el canto de los pájaros, el silbido del viento…
Pero el Sol ya estaba arriba, y sabía que a mis padres les preocupa que no esté en casa cuando ellos se van. Así que decidí volver.

En las callejuelas del pueblo, con aceras de piedra color café, había mucha gente ese día. Era la coronación real del rey Dylann IV de París en la capital, y pronto nuestros mensajeros les darían las nuevas desde el patio de palacio sobre el curso de la ceremonia, todos andaban muy contentos.
Allí, había casas decentes, otras sobresalientes y otras humildes, sin contra el palacio. Pues yo no vivía en ninguno de los cuatro anteriores.
Mi casa era una ratonera. Un par de escalones bajo el suelo, con una tela rosa hecha a mano por mi abuela como puerta, una sola habitación, un salón y un estudio. Vivíamos como podíamos. Mis padres trabajaban en los jardines del gobernador Víctor II de Kraftnor, haciendo que las plantas crecieran bien. Les daba poco dinero, pero no había otros trabajos para analfabetos fuera si no el de truhán y ladrón.

Yo tenía un sueño, quería convertirme en la mejor arquera que Francia jamás haya visto. Quería que mi nombre estuviera en los libros de historia de nuestros sacerdotes. Quería que todos en París supieran mi nombre. Quería batallar contra titanes y demás… Pero además de que el ejército no aceptaba mujer ni mucho menos de dieciséis años, mis padres se negaban.
Me decían que no podía arriesgar mi vida por unos pocos cuartos, que los hombres son más fuertes que las mujeres, que tenía un empleo asegurado en los jardines del señor… Pero yo no quería ser una simple agricultora. Yo era demasiado ambiciosa.

(Esta obra está protegida por derechos de autor y bajo la licencia de Creative Commons. Copyright @ PoeTiSa 2011)

La vida

Quizá la vida sólo sea un sueño dentro de un sueño. Quizá lo que vivamos perdure. O que cuando ésta nos obliga a despertar de ella con la muerte, otra persona siga nuestro sueño como si fuera otra. Desde pequeños nos han enseñado que la vida no es un camino de rosas, y que en los sueños no se puede vivir. Pues yo digo que sí. Los sueños son un refugio para todos aquellos que sienten que no tienen vida. Sueñan despiertos mejores tiempos en los que la discriminación, las guerras y la aristocracia no existan. Sólo paz. Pero eso sólo es un sueño. La realidad suele ser cruel, pero en los sueños eres tu propia dueña, dueña del tiempo, ama de los acontecimientos, señora del destino, musa de las artes... Yo no sé vosotros, pero los sueños sueños son, por mucho que vivas en ellos.

Ternerito, ternerito

Ternerito, ternerito.
Tú tan bonito.
Hoy ha nacido.
Un lindo ternerito.
No tiene manchas negras.
Ni es blanquito.
Es muy bonito.
Es chiquitito.
Tierno ternerito.
Color cafetito.
Ternerito, ternerito.

Your mind

I don't know.
What I have to say.
To flirt with your heart.
In your heart stay.
A little bit of love.
A part of traffic.
A part of joy.
A part of studies.
I can read your face.
I can read your your mind.
Make me yours.
And you'll be mine.

El amor

Una tos me mata.
Sabor a desazón.
Si sigo tan enamorada
me partirán el corazón.

El amor no es
para débiles corazones.
Un paso en falso
y dí adiós.

Yo estoy enamorada.
No lo puedo remediar.
Pero daños me hicieron antes
que no puedo borrar.

Pero sé que si me paso.
Luego más me dolerá.
Cuando el amor se acabe
mi vida acabará.